Y por fin Madrid Radical tomó vida propia

Queda fatal decirlo tal cual, pero la realidad no es otra: nuestro mini-festival radical fue un pequeño éxito, desde luego, mucho más del esperado. Lo que nació como un proyecto de amigos repletos de ilusión (o más bien Raúl Querido guiando a tres novatillas en esto de montar conciertos), se estrenó con entradas agotadas, aplausos, expectación, descubrimientos, saltos, más aplausos… Ay, ¡qué alegría!

IMG_9237

Tres grandes, tres soles.

El viernes transcurrió festivo y aclamado, sin hueco para un alfiler. Poco antes de las veintidós una larga cola se arremolinaba en la entrada. Nuestro cartel de cantautores era pintón y dispar, cada asistente confiaba en su elegido: “¿A que hora toca Algora?” “Me gusta mucho Le Parody”, aunque después hubo quien disfrutó igual con cualquiera de los tres. Mientras regalábamos galletas a los más puntuales y nuestro Querido, elegante, se abotonaba su camisa de chorreras roja, Raul Alonso, cabecilla de la Fonoteca y artífice de la noche madrileña, amenizaba la recepción con unos oldies. Desde entonces el escenario no dejó de brillar:

Raúl Querido con su proyecto en solitario Calma en los Mercados, fue un divertidísimo preludio. El Mark E. Smith radical montó una performance burlona digna de velada dadá. Paseó, señaló y aporreó. Echando mano a tres micrófonos y con la ayuda de una recitante y un corista en sus pugnas, destapó a gritos el lado oscuro (o más bien el claro) de un sistema podrido del que sólo podemos reírnos.

Cuando Sole, Le Parody salió al escenario a todo el personal le brillaron los ojitos. Con un juego de bases, samples, ukelele, banjo (lele) y voz, nos introdujo casi de inmediato en un ambiente mágico y tierno. Los temas de su nuevo trabajo autoeditado Cásala (soundtrack) fluían por el Juglar; vitoreados y celebrados por un público que era pura entrega. Genial fue la aportación de Frank a la trompeta. Ukelele y trompeta, folk y jazz ¿Hay dúo mejor?

IMG_9315

IMG_9331

La sala se acaloró más todavía cuando al público de Sole se unió el de Algora, el segundo gran esperado. Y es que merece la pena escuchar la preciosa voz de Victor en directo al son de su banda. Un sonido envolvente que dota de acordes las bases de su electropop intimista, lleno de matices y sentimiento. Y aunque “no fue uno de sus mejores conciertos”, según él mismo confesó después, la gente estuvo encantada. Ninguna de sus canciones dejó de ser coreada.

Como en casa

La del sábado fue una noche muy familiar. Con una afluencia fuera de toda expectativa, tanto Hazte Lapón como Gúdar (viaje Baix Llobregat-Madrid inclusive) ofrecieron conciertos únicos. Desde el primer momento se creó un ambiente distendido y acogedor, los grupos se sintieron cómodos tocando y claro, ¡lo disfrutamos mucho!

Hazte Lapón presentaron repertorio presente en su nuevo disco Bromas privadas en lugares públicos, (que aún no han presentado, chsssss…). Sobre el escenario conversaban dos guitarras, batería, bajo y teclados, mientras Lolo cantaba mirando al cielo y bailando twist. Un movimiento al que sus canciones también invitaban: todos nos contoneábamos al ritmo. Y es que el colorido pop del sexteto, infeccioso en la melodía y reflexivo en las letras, sonó de lo más enérgico.

IMG_9352

Los chicos de Gúdar cerraron nuestro estreno con un concierto muy especial. Aunque para algunos pocos fue una confirmación de lo que ya gustaban admirar desde hace años, para el resto del público fue una inesperada y grata sorpresa. Comenzaron con menor fuerza, hubo chistidos de silencio para los asistentes despistados, pero pronto la peculiar y sencilla voz de Albert se vio arropada por coros dispares. La línea de un sintetizador lofi, un bajo muy personal, una guitarra acústica, en ocasiones otra eléctrica, una percusión desigual y, sobre ello, la repetición de un juego de voces. Lo que en palabras podría parecer un caos, resultó ser un puñado de canciones pop con melodías bonitas, ejecutadas de manera sencilla y auténtica. Narraron historias de amor, ironizaron sobre tópicos indies e incluso lanzaron gafas de pasta (en homenaje a Aplasta tus gafas de pasta). Pisoteándolas o poniéndoselas, el público lo pasaba pipa. A la salida, los propios Gúdar no podían creer que hubieran recordado a Animal Collective a Akron Family, a Patrullero Mancuso… y encima de manera mucho más cercana.

IMG_9389

La despedida quedó en manos de Mary Muffins DJ’s, las mismas que hicieron que Britney Spears y Bikini Kill se diesen la mano. Así concluyó el fin de semana. El frío de fuera chocó con la calidez, la familiaridad y la ilusión vividas dentro. Y, amigos, fue precioso organizarlo.