Descubrimiento de la semana: Reflector

En una de mis últimas redadas sobre nuevas, e interesantes, aportaciones musicales gracias a ese mundo llamado Bandcamp  topé con este proyecto
Reflector nace de la mente de David San martin y como bien pone en su bandcamp esta historia musical comienza hace 13 años, de la mano de un micro, una guitarra y el ordenador.
Gracias a los ordenadores, e internet,  he podido hablar con David, que se encuentra en Moscú , de exilio impuesto como él lo llama , y me ha contado todo el imaginario y contexto que envuelve su música, y su pequeña discográfica La Caída Discos
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PopRadical: ¿Qué es Reflector y cuál fue la causa de su creación?
David: Pues allá por el 99 andaba agobiado con los estudios y el curro, y no tenía mucho tiempo de volver a meterme en bandas… así que fui sacando canciones que finalmente fueron en edición física de Cd-R.
El nombre de Reflector más o menos viene de la idea de reflejar, devolver algo de lo que el mundo nos envía a diario, sean caricias u hostias de kilo. Vamos, recibir y reaccionar de algún modo; en mi caso, canciones frikis.
PR: ¿La creación de Reflector va unida a la de La Caída Discos?
D: No, en el 99 andaba en una distri alternativa (pero alternativa de verdad, anticapitalista, anarquista, etc…) llamada SKP. Hubo una escisión en el colectivo, y parte formamos Ediciones Bajo Cero, donde nos atrevimos a editar libros por primera vez. Allá por el 2006 el ciclo de Bajo Cero estaba quemado, pero yo quería una cobertura para sacar discos y libros, y cogí el nombre de La Caída para esta aventura en solitario. Sobre todo La Caída Discos son mis proyectos, grupos en los que he tocado y frikadas varias de gente muy cercana.
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PR: Veo que cada disco lleva por título ‘Canciones para…’ Cuando creas las canciones y las escuchas… ¿nace después el título, o primero viene la idea para la que van destinadas, las canciones, y posteriormente la selección de ellas?
 D: Normalmente cada vez que retomo Reflector me sale un número de temas, que, claro, «reflejan» mucho de los momentos que vivimos. Son canciones que tienen un nexo común. Son canciones «para algo», siempre.
PR: Tus canciones y proyectos llevan una unión muy cercana con la política, como la financiación de la CNT a través de los discos, ¿siempre ha sido así? ¿Cómo ves esta unión en el resto de músicos?¿Crees que debería ser mayor su vinculación?
D: Personalmente, no puedo entender mi actividad como ser humano sin una óptica transformadora y radical. Considero que la mayor parte de los problemas que vivimos como sociedad y como planeta vienen dados por un sistema económico social determinado, llámese «los mercados», llámese capitalismo. Para mí es una cosa de estar completo. No le voy a exigir a nadie que esté por la toma del poder económico por parte de una clase obrera concienciada y militante… pero tampoco nadie me podrá hacer vibrar al 100% con su actividad artística si no toma un compromiso político que se articule en torno al anticapitalismo.
Con los discos no se financia nada, porque nadie los compra… más que nada es un acto simbólico, la puntilla que incomoda.
A los músicos no hay que exigirles nada que no nos exijamos en general como sociedad…
PR: ¿Cuál crees qué es la causa de que no se compren? Al verlos con algo simbólicos,¿ por eso los subes al bandcamp o los podemos encontrar en otro formato?
D:  Seamos realistas. No se venden porque mi música es mala…
PR: ¿En qué aspectos la ves mala?
 D: Solía hacer copias físicas: al principio 50, luego 25, luego 10, y al final hacía tres. ¿Aspectos? Pues por la reacción del potencial público: nula o muy escasa. Otra cosa es que a mí realmente me gusten mis canciones y extraiga un disfrute de ellas… pero eso no las hace buenas. Además, que como siempre aviso, la mayoría de los temas los grabo el mismo día que los compongo. Pruebo la voz un par de veces y puerta. ¿Para qué voy a echar horas en algo que no va a tener repercusión y realmente me satisface en formato de casi-boceto?
PR: ¿ Cómo son esas grabaciones?¿ con qué cachivaches, o herramientas, y dónde lo sueles hacer?
D: En mi habitación enchufando la guitarra a una tarjeta no muy buena M-Audio. Últimamente las voces hasta las grabo con el micro de la webcam. Como está de moda el ruido y el lo-fi, qué demonios, vamos a hacer el Iceage.
Luego plugins y si acaso un teclado midi para meter armonías subliminales.
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PR: ¿El lo-fi y el ruido son tus sonidos predilectos o han surgido por el formato?
 D:  ¡Son el mejor camuflaje! No, en serio, Loveless es palabra de Dios en la tierra, y la ruidera de unos Sea of Shit pasada por el Pop funciona… ahí a medio camino entre el noisepop, el postpunk y el drone-ambient.
PR: Veo que tu último repertorio indica que son «Canciones que he ido haciendo a la espera de abandonar Mordor, probablemente para siempre». ¿Has conseguido abandonarlo? ¿Qué es Mordor?
D: Madrid es Mordor.Tiene hasta sus torres.
PR: ¿Esa huida ha fomentado nuevo material?
D: Ojo, yo no he huido… ¡me han echado! El exilio es una fuente de creatividad brutal. Los cinco últimos discos hablan sobre ello.
PR: Y ¿cuál es el nuevo contexto en el que ha sido desterrado?
D: Me mola más el concepto exilio… Ahora estoy en Moscú, un Estado ultracapitalista dentro del Estado de la Federación Rusa, flipando con las contradicciones y viendo e futuro de mi gente en Mordor reflejado en estas tierras del Norte… así que el contexto es de tragar saliva y dejar que el tiempo vaya mostrando vías de acción
PR: ¿Qué has descubierto allí musicalmente? ¿Has encontrado nuevos sonidos, referencias? ¿Algún grupo con el que te estés moviendo?
D: No, no he descubierto gran cosa. La verdad es que con todo el moderneo que se traen los jóvenes nuevos ricos rusos no encuentro nada que me llame la atención. Estuve tocando los tambores en una banda, pero los dejé porque no me gustaba el rumbo que estaba llevando. Ahora ando con el guitarra de ese grupo, a ver si hacemos algo de ruido a dos bandas.
Hay un grupo de tecnopop revival new wave, Tesla Boy, que me gustan mucho.
Aunque son unos figurines de mucho cuidao. Pero vamos, grandes canciones.
PR: ¿Desde allí se ha gestado la colaboración con Cuerda Roja? ¿De dónde viene la idea de hacer un split?
D: Me escribieron los genios de Shonen Bat, para ver si La Caída Discos estaba interesado en editar la demo que habían grabado. Al principio acogí el tema con mucha frialdad, por circunstancias personales… y luego escuché la demo. Santo DIOS. Se me deshizo el corazón y mojé las bragas, mientras daba gracias al cielo por tener la buena fortuna de haber sido bendecido por una relación tal con esta gente. En serio, SHONEN BAT,  el remedio a todos vuestros males.
 Salió el tema de colaborar, y Cuerda Roja es el proyecto paralelo de Slowcore de Shonen Bat, y tenían temas grabados y tal. Pues estupendo, un honor estar al lado de una gente que en otro momento y otro lugar estarían en los altares del indie.
PR:  ¿Qué hay que cambiar para que eso ocurra?
 D: Pues nada, creo que no hay remedio… todo hype tiene su lobby detrás.
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PR: ¿Qué rumbo te gustaría que tomase la Caida Discos? ¿Hay algún proyecto en manos?
D: Nah, La Caída Discos es lo que es, un proyecto personal friki sin pretensiones… Sólo es una cobertura práctica para sacar bajo un denominador común proyectos radicalmente distintos.
 Tengo algunos temas de Reflector en la recámara, pero creo que ahora voy a darle un achuchón a Lágrimas en la lluvia y Oikos
PR:  ¿Háblanos de esos proyectos?
D: Oikos es un duo de guitarras y portátiles, a la Broadrick, en el que lleva la voz cantante Rafa, yo prefiero quedarme como colaborador, a el se le da muy bien gestionar el tema. Ha tenido cierta repercusión en la escenilla drone/ambient mundial, con un disco editado por Utech Rcs, una cinta editada por Land of Decay
 Lágrimas es mi proyecto más «laptopista», no uso guitarras, en todo caso un teclado. Ah! y con Demid, el guitarra de Ribka, pues andaremos haciendo algo de punk-shoegaze.
PR: ¿Estos proyectos sonarán en algún directo de Moscú o será Mordor la afortunada de verlos?
D: Uf… ni idea. En principio creo que podría intentar mover algo por aquí, pero me da una pereza tremenda… Ya no busco conciertos la verdad, es agotador y al final comprendes que realmente no gustas, no merece la pena, Sólo toco cuando alguien me invita.