De vuelta a mi adolescencia. Volumen I

Lachicadelpelotricolor se ha puesto melancólica y le ha dado por buscar en el baúl de los recuerdos, y como buena Karina de la vida, ahora no deja de cantar canciones del año de la tana. Según dice, las canciones que escuchábamos de adolescentes son la base y raíces de lo que hoy escuchamos. Y puede que tenga razón, pero la verdad es que yo más de una vez he renegado de esa música que escuchaba con 16 años. -Jajajajaja- En la estantería de mi habitación todavía se pueden encontrar restos de ese pasado musical que intento ocultar, pero que se me escapa en cualquier verbena de pueblo o boda de primo lejano. Me refiero a esos discos como el de Ska-p, Sugarless o Mago de Oz, que finalmente han pasado a mejor vida, como la de espantar pájaros mientras cuelgan de la ventana. Sin embargo, hay otros CD’s y cassettes que siguen cogiendo polvo y que soy incapaz de tirar o de revender porque creo que en el fondo, sí es verdad que algo me han influenciado y han dejado huella en mi pasado. Aquí os dejo mi pequeña colección de discos de adolescente, allá cuando despuntaba el año 2000.

1. Muy Deficiente. No recuerdo el nombre del disco

Pero sí recuerdo que tendría entre los 11 o 12 años cuando escuché por primera vez a esta banda. Mi primo Dani era un adolescente rebelde y comenzaba a tontear con una guitarra. MD era su banda y para mí ellos fueron mi primer concierto de punk. En la avenida principal de Las Perdices, mi madre, mi abuela, yo y un ruido eléctrico que desde entonces no ha dejado de sonar en mi cabeza.

Eso es todo lo que os puedo contar sobre esta banda que despertó mi adolescencia y que creo que ha influenciado en mis gustos musicales, o al menos uno de sus mienbros, ya que mi primo siempre ha sido uno de mis camellos musicales.

He estado buscando, pero en aquellos tiempo no existía Youtube ni las mil historias que hay hoy en día, así que ha sido imposible encontrar nada suyo en digital para poderlo compartir con vosotros. Pero recuerdo un cacho de canción que de vez en cuando todavía sigue sonandoo a mi cabeza.

Pero basta ya, dejadle en paz, dejadle en paz, pobre chaval… Basta yaaaa”

Caminando con mis amigos me dijeron si tenía un papelillo, yo les dije que no…”

 

2. Amaral. Estrella de mar

Este disco llegó a mí un martes de verano. Lo recuerdo porque en Toledo es habitual ir ese día de la semana al mercadillo y si es verano no te quedan más cojones si es el plan de tu madre. Yo solía acompañarla sobretodo porque sabía que de vez en cuando podía caer algo. Y efectivamente, paseando entre los puestos, ese día lo tenían sonando y terminó cayendo a la bolsa del pan con el resto de bragas y calcetines que esa mañana habíamos comprado.

Dentro de lo que hoy son mis gustos musicales, puede que sea lo más comercial, pero reconozco que es una de las bandas que más me gusta y que sigo defendiendo como una auténtica fan. No tanto como la siguiente banda que considero que debe estar en este Top10, pero que sin embargo, alguna vez si me ha llegado a decepcionar.

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3. Dover. I was dead for 7 weeks in the city of angels

¡Esta banda en sus primeros tiempos eran la hostia! Y este disco en concreto me flipaba y me sigue molando mogollón. Una pena habermelos perdido en el último concierto que dieron en el aniversario de Subterfuge…

4. Platero y tú. Hay poco rock and roll

Este es el tipo de discos que si me ponen borracha a las tantas de la mañana me canto y me lo bailo bien agusto. Calimocho en una mano y un colega agarrado del hombro al otro lado. Momento muy propicio para contar alguna batallita de teenagers…

5. M.C.D. Inoxidable

Descubrí a M.C.D en un disco recopilatorio de varios grupos de punk que vendían en las legendarias tiendas Tipo. Era uno de los pocos grupos que se salvaban de aquel horrible CD, y por eso decidí ir a comprarme el disco del único grupo que me molaba y deshacerme del resto. Me pillé este disco sin tener mucha idea, la verdad. Además al estar grabado en directo pensé que sería una de las mejores formas de conocerlos… ¡como si los tuviese en casa tocando!

6. Nirvana. In utero

Los jerseys de rayas, la melena desaliñada y balbuceando un inglés chapucero mientras agitaba la cabeza intentando imitar que tocaba la guitarra. Si abrías la puerta de mi habitación y entrabas, por aquellos años era lo que podías encontrar que estaba haciendo.

Además me gustaba este disco porque podía estar cantando un “rape me”, sin que mi madre supiese qué estaba diciendo…

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7. Skaparapid. Ací estem

Esta banda valenciana la descubrí en La Idea, una tienda de discos que había hace años en el centro de Madrid y que conocí en una de esas escapadas que hacía a la gran ciudad sin el mayor permiso del que a mí me daba la gana. -Jajaja- La verdad es que escucho ahora el disco y me parece un horror, pero me sigo sabiendo todas las canciones y recuerdo que por aquellos tiempos me gustaba eso del ska rápido y adulterado. Supongo que lo que pude sacar de este tipo de música, ahora que lo veo con distancia, fue que el gusanillo de la curiosidad y me puse pronto a investigar un poco más sobre qué era eso del ska que tanto me gusta a mí! Tremenda sorpresa la mía cuando descubrí que el ska original me gustaba mucho más.

8. Elektroduendes. Salgo a la calle

De esta banda tengo esta casette que me regaló un amigo y que tengo rayada de tanto escucharla. Solo por eso creo que debe estar aquí.

9. Def con dos. Ultramemia

Me parecía todo un reto aprenderme una canción del tirón de estos tipos, pero sin lugar a dudas, sus letras me dejaban toda loker. Sobretodo la canción que da nombre a este disco. Bua! Me parece total.

10. Lágrimas y rabia. Negro

Joder, si de entre todas las bandas de aquellos tiempos me tengo que quedar con alguna, sin lugar a duda es esta, más que nada porque sigue estando conmigo!!